Hace unos meses estaban tranquilos, pero se intensifica la presencia de grupos de autodefensa, señalan
Por: América Juárez Navarro

Morelia, Mich.- La región de la Costa y de Chinicuila se encuentran en total abandono, aunque tienen grupos armados no son los que corresponden a las autoridades, sino otros perfiles, denunciaron los obispos de las cinco Diócesis de Michoacán.
Al emitir un pronunciamiento, los obispos mencionaron que hay desafíos urgentes ecológicos en Michoacán: la crisis hídrica, pues existen políticas públicas deficientes para el cuidado, acceso, saneamiento y sequía; el cambio de uso de suelo: la expansión arbitraria e irregular de monocultivos en territorios indebidos.
También acusaron que hay ausencia de justicia ambiental: no son eficientes ni las políticas públicas ni los organismos que deben velar por el cumplimiento, ya sostuvieron que es preocupante la “Certificación de buenas prácticas del cultivo de aguacate”, del 29 de agosto 2024, en el que más de 250,000 hectáreas se les concede amnistía para exportación en el que se simula o legaliza el aguacate procedente de tierra que deforestaron, incendiaron o se apropiaron.
Armando Ortiz Aguirre, obispo de Lázaro Cárdenas, enfatizó que hace apenas unos meses estaban tranquilos en esa zona, pero se intensifica la presencia de grupos de autodefensa por la invasión que desde Colima ha hecho este «grupo jalisciense».
«A mí me sorprendió que desde hace meses se da la invasión desde Colima de este grupo jalisciense, y que empieza a hacer estragos en el territorio de mi diócesis, ante eso nos sentimos impotentes, sí se denuncia, pero parece que solo se tiene presente el dato, pero la autoridad necesita actuar más en estos temas», dijo.
Al emitir un pronunciamiento contra lo que denominaron ‘violencia ambiental’, los obispos recriminaron que en el estado se mantienen los focos de violencia.
Javier Navarro Rodríguez, obispo de la arquidiócesis de Zamora, señaló que son loables los esfuerzos que se han hecho por la paz, pero dijo que no han sido suficientes para lograr resultados.
«En Michoacán siguen habiendo focos de violencia en todo el territorio, y somos cinco diócesis, la vida humana sigue sin ser valorada como si tuviera un escaso precio, por parte de gente que ha hecho del crimen y corrupción su modo vivendi, estamos preocupados porque no desconocemos los esfuerzos, pero han sido pobres los resultados», mencionó.
A su vez, Cristóbal Ascensio García, obispo de Apatzingán, también se refirió al desplazamiento en la región, misma que dijo, ha disminuido pero afecta al municipio de Chinicuila, la comunidad del Salitre.


