Por Blanca Simón Ortiz.
Uruapan, Michoacán. «La historia de la Navidad, es la historia de la encarnación del hijo de Dios, pues Dios ama al mundo tanto que le envía a su propio hijo y Cristo viene a tomar la condición humana y así dar un giro a la historia»

Silvestre Aguilar Pérez señor cura de la Parroquia de San Francisco cito lo anterior y recordó que esta fecha debe recordarse con mucha alegría, y ejemplificó que cuando recibimos un regalo, siempre nos da gusto, pero las personas están atentas a ver qué gestos de alegría, sorpresa o desagrado se hacen, de igual manera, al recibir el regalo de la Navidad lo idóneo es hacerlo con alegría.
Replicó que la Navidad es un día festivo, un día en el que agradecemos al Señor su amor al mundo, al enviar a su hijo Jesucristo es notorio como la humanidad toma una actitud diferente y observamos que el nacimiento de Cristo se está cayendo, en el que tal parece que no existe Dios incluso se llega a rechazar a Jesucristo, y como este mundo se va alejando cada vez más de Dios, un mundo lleno de tantas situaciones y realidades muy tristes vivencias duras que estamos percibiendo, realidades muy tristes, y que aunque Cristo vino a traer la paz, la alegría, lo que nos encontramos es un mundo donde no hay paz, donde hay inseguridad, donde hay muertes, donde nuestro país se satura cada vez más de sangre, un país que no se entiende uno por dónde vamos caminando como Humanidad.
Finalmente Aguilar Pérez exhortó a la población en general a no perder el sentido de la Navidad y buscar en Jesús el gran regalo de la salvación y con ello también buscar poner de nuestra parte para crear un mundo mejor en donde haya más paz y tranquilidad.


