Sospechosa actitud de elementos policíacos en este caso
Roberto Mestizo Chávez
Uruapan, Mich.- A más de quince días de que una mujer denunciara haber sido víctima de intento de feminicidio, e incluso elementos de la policía municipal pudieron haber detenido al atacante, el sujeto continúa en total libertad, sin haber ni siquiera sido citado por las autoridades; la peor de las ironías, es que la víctima ha sido imagen de campañas en contra de la violencia a la mujer, como «Ni una menos», y «Alza la voz».
Se trata de Janeth Mendoza, quien relata que el 10 de enero, aproximadamente a las cinco de la mañana, se encontraba dormida en el departamento que desde hacía cinco meses compartía con si «pareja», el cual hacía cinco días que no se presentaba.

Pero el sujeto empezó a gritarle, insultarle y golpearla, amenazándola con matarla. Ella, dijo, se lo quitó de encima como le fue posible y se ocultó en el baño, comunicándose al 911, donde aparte de que le respondieron de mal modo, fue necesario hacer una segunda llamada para que su reporte fuera atendido, y hasta después de las seis de la mañana llegaron elementos de la policía municipal al lugar de loa hechos, un edificio de departamentos cerca de La Pinera, al sur de esta cabecera municipal.
Pero antes, habían arribado familiares de su victimario, y cuando llegaron los policías en lugar de acudir al departamento, se comunicaron con ella y le pidieron que saliera, y cuando lo hizo le indicaron que debía regresar por su teléfono celular, lo que hizo con mucha dificultad pues fueron cuatro pisos los que debió subir, pese a loa golpes y lesiones que presentaba.
Sin embargo, al solicitarles que detuvieran a su agresor, pues aun se encontraba dentro del departamento, los policías se negaron con el argumento de que ellos no podían ingresar a un domicilio particular sin autorización del propietario, que no era ella, sino él.
De inmediato presentó la denuncia penal correspondiente, donde funcionarios de las Fiscalías estatal y regional, le señalaron que ese argumento era falso y el sujeto debió haber sido detenido.
El caso es que a la fecha su victimario sigue libre, e incluso pudo haber salido ya de la ciudad, y ante la posibilidad de que al subir por su teléfono celular los familiares del supuesto agresor pudieran haber aprovechado para sobornar a los policías, solicitó fueran proporcionados sus nombres, sin haberlo aun conseguido.


