Inirena, presentó estudio geoespacial de bosques y huertas de la franja aguacatera de Michoacán.
Por Saraí Rangel.
Morelia, Mich. – Conocer cómo funcionan los mecanismos y ciclos de producción, determinar la huella hídrica y generar alternativas para el uso eficiente de los recursos, son planteamientos del estudio geoespacial de bosques y huertas de la franja aguacatera de Michoacán, presentado por investigadores del Instituto de Investigaciones sobre los recursos naturales (Inirena) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).
Se trata de un ejercicio de observación y medición a partir de la innovación tecnológica, que nos permite establecer el impacto medioambiental, en este caso del cultivo de aguacate en Michoacá; así lo explicó el Doctor Alberto Gómez Tagle, profesor investigador del Inirena, quien enfatizó, “no podemos echarle la culpa al aguacate por la sequía”.


“Venimos de un año donde se presentaron 60 por ciento menos de precipitaciones, sumado a los efectos del cambio climático y del fenómeno del niño, donde las plantas presentan mayor estrés hídrico”, explicó que todos los cultivos que producen carbohidratos como la papa, el maíz y el trigo requieren un menor consumo de agua; en tanto, los que producen grasas como la nuez y el aguacate presentan un metabolismo de alto consumo de agua.
“En el caso de México lo que estamos haciendo es enfocarnos en conocer cuáles son los mecanismos a nivel ecológico y funcionales, cuánto consumen los ciclos de bosque y cuánto consumen los ciclos de huertas, y entender cómo son las alteraciones de los procesos hidrológicos”, refirió.
Al respecto, el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Urbano, Cuauhtémoc Ramírez Romero, refirió que el estudio, nos da información valiosa que parte del cultivo del aguacate, de ese consumo de 3 o 4 veces más de agua que plantas silvestres, pero también nos permite saber qué está sucediendo con los demás cultivos, pues “toda la agricultura tiene un impacto ambiental en la huella hídrica que va dejando”.
Puntualizó que la actual administración trabaja en reducir el impacto ambiental por el uso de agroquímicos, disminuir la erosión de los suelos y aumentar la recarga de los mantos acuíferos; todo esto a partir de un cambio en las prácticas agropecuarias.

Por su parte, el secretario del Medio Ambiente, Alejandro Méndez López informó que cultivos como las berries y el agave, también se encuentran bajo observación por su alto consumo del recurso hídrico, por lo que se trabaja en su regularización. No obstante, es la ganadería, la actividad productiva que mayor gasto de agua representa.


