Por Roberto MESTIZO CHÁVEZ
Uruapan, Michoacán.- El sistema de gobierno mexicano que tiene tres niveles y cuenta con tres poderes independientes, no es nada nuevo. Tiene más de 200 años de antigüedad y se supone que todos los mexicanos debemos conocerlo muy bien, saber cuál o cuáles son las funciones de un ayuntamiento, de un alcalde, de un regidor, un gobernador, un presidente de la República, un diputado local, de un federal, de un senador, de un juez, un ministro, un magistrado, etcétera. Y es que, insisto, todo eso nos lo dejó por escrito, el señor cura Don José Maria Morelos y Pavón.

Por ejemplo, el miembro de una iglesia, entendida como institución, no como un edificio, sabe qué es permitido y qué no es permitido en su grupo. Los seguidores de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, saben que un señor cura jerarquicamente está por debajo de un Obispo, y éste por debajo de un Cardenal, encima de todos está un Papa.
¿Por qué, entonces, desconocemos las funciones de nuestros representantes populares? ¿Acaso ni los diputados, locales y federales, saben cuál es su papel?
Este viernes estuvo en Uruapan la diputada local Fabiola Alanis Sámano, presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado. Es la primera vez en casi ocho meses, que la diputada Fabiola se reúne con la prensa de Uruapan, pues como que no somos importantes.
Y no se si fue a propósito o de plano hay gente que no sabe hacer su trabajo.
La conferencia de prensa fue para promocionar el proceso electoral mediante el cual, por primera vez en más de 200 años, tendremos la oportunidad de elegir mediante el voto, a jueces, magistrados, etc., que integren el Poder Judicial y que además garantiza «paridad de género» en la parte alta de ese poder. Una paridad en la que, informó, las mujeres serán mayoría.
El caso es que el sonido en el salón es de lo peor que he conocido en más de 60 años.
Por culpa de ese sonido, la diputada no pudo escuchar bien las preguntas de la gente de la prensa, y la gente de la prensa no pudo escuchar las respuestas de la diputada.
Señora legisladora, con todo respeto: usted es la representante de uno de los tres poderes de gobierno del Estado de Michoacán, y debe contar con personal capacitado como para venir una o dos horas antes y verificar que todo funcione, y si algo no funciona, hacer que funcione.
Pero además, la persona que presentó al presidium, dijo que nuestro diputado güerito, el del Distrito Uruapan Sur, se llama Carlos Bautista Manzo, o Carlos Tafolla Manzo.
Ocho meses de trabajar en el mismo equipo y aún desconoce el nombre del diputado con dos doctorados, que por cierto no evitaron que el legislador, al intentar minimizar la falla, mencionara con aires jocosos, que Carlos Bautista Manzo, no. «De Manzo si, pero Manzo no».
Luego, en la Casa de la Cultura, nuestra flamante diputada federal, Guadalupe Mendoza Arias, llegó con más de media hora de retraso a la ceremonia en la que los artesanos agradecen a las autoridades el apoyo otorgado para llevar a cabo el Tianguis de Artesanías del Domingo de Ramos en Uruapan.
Más a la señora legisladora no le bastó con su impuntualidad, sino que en el afán de llamar la atención, de ser protagonista, sin estar contemplada su participación al micrófono, y sin solicitar autorización, hizo uso de la palabra para felicitar a los artesanos y prometerles que «este año no se pudo, pero me comprometo a que el año entrante, las puertas de la Cámara de Diputados estarán abiertas para que se promocione este tianguis». Nunca informó por qué este año estuvieron cerradas.
Seguramente ante el protagonismo de la diputada, de inmediato el presidente escuchó alguna queja o reclamo, porque al dirigir un mensaje, defendió con capa y espada a la señora, que al menos pudiera estudiar lo que va a decir en cualquier mensaje, pues en estos días sus actividades oficiales consistieron en ir a entregar reconocimientos a los grupos que participaban en el Foro Cultural, pero seguido decía mal los nombres del grupo, la persona, o de la comunidad, pueblo o municipio de origen.
Y si se pregunta qué sabe hacer entonces bien nuestra diputada, pues ya exhibió a nivel nacional su pésima ortografía, la respuesta es que ella ratifica la teoría de que no hay mujer fea, sino pobre, económicamente hablando, pues si ven una fotografía de septiembre del año pasado y la comparan con una de este mes, verán diferencias en su cabello, sus ojos, su figura, sus etc., se ve muy, muy guapa, es innegable.
Igual y así es su físico u no la habíamos observado bien.
Y del diputado Conrado no hay mucho que decir, porque siempre ha evadido a la prensa -al menos a la local-, y mejor se codea con la gente de dinero.
Le recomiendo, eso si, que se busque un buen asesor, pues el ingeniero Kevin no está usurpando funciones y él no se ha presentado como diputado local en funciones. Y mire que en Morelia le ha agarrado ya el gusto a «hacer fuertes declaraciones», como la más reciente en la que pide se tomen medidas para acabar con la violencia.
Y aquí es donde me regreso al principio.
Señor diputado local Conrado Paz, representante del Distrito Uruapan Norte, al cual yo pertenezco y por lo mismo me siento con la obligación de recordarle que usted no es empleado ni de Carlos Manzo, ni del gobernador ni de la presidente Claudia. Usted no debe pedir, sino exigir que se presente un programa efectivo para combatir la delincuencia, y si no hay presupuesto, dialogar con los otros diputados y decidir a cuál o cuáles programas clientelares le quitan recursos, para dar una buena respuesta a la que sin duda es la demanda más sentida de los michoacanos.
Porque hacer una declaración a un medio de comunicación, o exhibir una cartulina en la que con falta de ortografía se pide solución a un problema, es lo mismo que no hacer nada.
La verdad, si el Generalísimo Morelos reviviera y viera como hemos construido la nación que él soñó, se volvería a morir de tristeza, de coraje y de vergüenza.
Yo creo, pues.


