René Castro, expuso que de por sí la propuesta enviada por AMLO ponía ya en riesgo la impartición de justicia, a partir del domingo la situación empeoró.
POR ROBERTO MESTIZO CHÁVEZ, DIARIO ABC DE MICHOACÁN, 19 DE AGOSTO DE 2024.
URUAPAN, MICH.- La impartición de justicia en México corre el riesgo de quedar prácticamente en manos de ciudadanos sin mayor experiencia en la materia, y/o de protegidos de líderes políticos, de proceder la Reforma al Poder Judicial propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y empeorada este domingo con las más de cien modificaciones a la propuesta original, realizadas por diputados federales de la llamada 4T.
René Castro, coordinador de jueces en el Distrito Uruapan, expuso que de por sí la propuesta enviada por AMLO ponía ya en riesgo la impartición de justicia, a partir del domingo la situación empeoró.

Entrevistado en el marco del paro de labores que jueces, magistrados y demás personal del PJF realiza por tiempo indefinido para manifestarse en contra de la pretendida reforma, René Castro dijo que dicho paro de actividades es por tiempo indefinido.
Recordó que uno de los puntos más polémicos de la pretendida reforma, es que jueces, magistrados, ministros, etc., no sean producto de una trayectoria de años ni de byenus resultados en la carrera judicial, sino resultado de una elección popular, en la que participarían todos los ciudadanos
Democratización, le llaman los de la 4T, mientras que los partidos de oposición la consideran una desprofenalización, es decir, quitarle profesionalismo a esa responsabilidad, pues esos puestos serían para quienes hicieran una campaña más convincente, o para quienes tuvieran mejores «padrinos».
Pero con las modificaciones realizadas a la propuesta original, el problema se agrava porque, para empezar, no todos los que quisieran participar en una elección podrían hacerlo, pues solamente lo harían aquellas que resultarán ganadores en una insaculación, es decir, de una tómbola, por lo que si 30 personas aspiraran a un cargo, se dejaría ir a la votación, por ejemplo, solamente a tres, que no serían forzadamente los mejores, sino los que tuvieran la suerte de que el boleto con su nombre fuera uno de los tres que saldrían ganadores en una tómbola. Es decir, la capacidad, méritos y profesionalismo no serían importantes, pues las candidaturas serían producto del azat.
Otro problema serio es que para ser juez, magistrado, ministro, etc., tus conocimientos en la materia obtenidos mediante cursos, diplomados, talleres, cursar maestrías, etc, no serían importantes, pues para poder participar en la tómbola, basta con tener terminada la licenciatura en Derecho.
Y el tercer problema es que no se requeriría madurez ni experiencia, pues si actualmente para ascender en el Poder Judicial se requieren al menos diez años de desempeño profesional en la institución, ahora ya no habrá edad mínima y cualquiera que tenga titulo de licenciado, y haya obtenido un promedio académico superior a ocho de diez. puede participar en la tómbola.
Con ello, la procuración de justicia pudiera caer en manos de jueces y magistrados recién egresados de la universidad, aunque fuera «patito», y sin ninguna experiencia, finalizó.


